Movimiento Social Republicano    

Movimento Sociale Repubblicano      

Mouvement Social Républicain  

Republikanische Gesellschaftliche Bewegung  

Republican Social Movement

NORMA PROGRAMÁTICA DEL MOVIMIENTO SOCIAL REPUBLICANO

Todo movimiento político se configura alrededor de un manojo de ideas y propuestas diferenciadoras que le distingan con claridad del resto de las fuerzas políticas en presencia; es decir, su originalidad fundamental se manifiesta en su Norma Programática.

El Movimiento Social Republicano (MSR) se define como una entidad nacional-revolucionaria cuyos ejes de acción política son: la Nación, la República y la Socialización. Y en base a estos tres ejes construye su Norma Programática expresada en los siguientes puntos:

ESPAÑA

  1. La Historia de toda Nación es un vasto sistema de incorporación en torno a un proyecto colectivo común orientado hacia el futuro. El MSR concibe a España como un conjunto de pueblos unidos a lo largo de varios siglos de historia común, en un proceso integrador que inspiró la etapa más gloriosa de la España Imperial y que fue desvirtuado por el centralismo borbónico.

  2. El MSR pondrá todo su esfuerzo en simultanear la lucha por la descentralización solidaria con la aspiración por construir la Unidad Nacional. Rechazamos todo medio coercitivo que trate de imponer una unidad nacional sobre bases uniformadoras que justifiquen un genocidio étnico-cultural, anticipo, en pequeña escala, del mundialismo liberal del mercado. Del mismo modo, lucharemos contra todo intento micronacionalista que pretenda la creación de nuevos Estados, una dinámica disgregadora e insolidaria cuyo único resultado sería un retroceso de siglos en la historia común de los pueblos de España.

  3. Consideramos que la idea de España sólo es compatible con el reconocimiento de las identidades de los pueblos que la forman y reivindicamos sus tradiciones, lenguas y culturas, en la medida en que constituyen la verdadera riqueza colectiva de dichos pueblos. La estructura territorial del Estado se adecuará a esta realidad plural para garantizar la participación de las distintas comunidades en las tareas políticas del conjunto de la Nación.

  4. El MSR considera que lo decisivo para que una nación exista no es el pasado, sino la percepción de una empresa colectiva como horizonte común: la única justificación de la Nación es vivir juntos para hacer algo, para construir un destino común. El MSR reivindica Europa como empresa colectiva y proyecto de futuro. El término Europa delimita el conjunto de pueblos, culturas, valores e instituciones que nos definen en cuanto realidad diferenciada del resto del mundo.

  5. Lucharemos contra las ideas de mercado mundial, globalización, mundialismo y todo lo que éste comporta, para forjar un espacio político autónomo en cuyo seno vuelva a florecer la esencia de los valores europeos. En este sentido, señalamos a los Estados Unidos de América como enemigo de la causa de los pueblos y principal baluarte del imperialismo apátrida, del mercado mundial y del pensamiento único, ingredientes de lo que se denomina "Nuevo Orden Mundial".

  6. También somos herederos de la Historia. Entendemos a Iberoamérica como una gran nación disgregada en territorios. Lo iberoamericano se nos aparece no sólo como proyecto geopolítico de constitución de un gran espacio con personalidad propia en el ámbito mundial, sino también como identidad cultural específica y común a diversos pueblos, mientras que el neoliberalismo, por el contrario, se nos muestra como último avatar del proceso de homogeneización del planeta en torno al patrón del Mercado. El MSR otorgará un trato prioritario a las luchas de liberación con que dichos pueblos resisten a la tiranía explotadora del imperialismo norteamericano.

REPÚBLICA

  1. El MSR rechaza la actual monarquía borbónica y propugna la implantación de la República Social como única vía para una verdadera democratización de nuestra sociedad. Aprovecharemos los mecanismos de reforma de la actual Constitución para conseguir una auténtica ruptura con el sistema que ella define y sustenta, y la redacción de una nueva carta magna basada en unos valores alternativos a la sociedad liberal-burguesa. Entendemos la República Social como un proyecto de refundación de España desde sus realidades culturales y nacionales.

  2. La República Social no supone sólo un nuevo diseño o modelo de Estado que respetará la realidad primordial de la Nación, sino ante todo un proyecto histórico capaz de materializar el concepto de soberanía popular, abriendo al tejido comunitario el control efectivo de los mecanismos de gobierno. A estos efectos, se legislará una nueva estructura democrática que acabe de una vez por todas con la partitocracia, las listas cerradas y bloqueadas, y liquide el tutelaje ejercido por las oligarquías políticas, las cuales operan como auténticos guardianes de los poderes económicos y financieros y, por tanto, como correas de transmisión de las plutocracias apátridas. El nuevo Estado se declarará laico en materia religiosa, dejando ésta dentro del ámbito personal y de la sociedad civil. El presidente de la República será elegido en circunscripción única para todo el territorio nacional.

  3. La democratización de las instituciones no se detiene en los partidos, sino que afecta a los sindicatos, a las empresas, a las instituciones educativas y académicas, a los medios de comunicación y, en general, a todos aquellos ámbitos susceptibles de incidir en la vida cotidiana de los ciudadanos. El MSR aspira a la construcción de un modelo sociopolítico tendente hacia la democracia participativa que garantice la acción popular en la dirección política y en la toma de decisiones a todos los niveles. En el mismo sentido, se potenciarán los mecanismos de las iniciativas parlamentarias populares y el carácter vinculante de los referéndums.

  4. El proceso de democratización real es sólo el primer paso para forjar una alternativa global a la sociedad de consumo y superar los valores individualistas, materialistas y relativistas que el liberalismo impone para extender el imperio canallesco del mercado mundial. La alternativa nacional-popular a la sociedad de consumo es una propuesta de valores éticos que prioriza el interés de la comunidad orgánica, al cual se someterán los intereses económicos y políticos, para la formación de un nuevo tipo humano, capaz de asumir la verdad, la creación cultural y el servicio a la Nación como centro de su existencia y eje vertebrador de su personalidad.

  5. El MSR potenciará el municipio como entidad política y agente socializador de los ciudadanos. En este sentido, propiciará políticas tendentes a aproximar al ciudadano a la gestión de los recursos y, por tanto, a municipalizar aquellos servicios que puedan ser gestionados directamente desde los ayuntamientos. Propugnamos la socialización del suelo urbano para impedir la especulación y acometer el problema de la vivienda con planes sociales.

  6. Los municipios, como órganos intermedios del tejido comunitario de la Nación, articularán un nuevo sistema de representación política basado en el diputado de distrito, directamente sometido al mandato de la ciudadanía y responsable ante ella del cumplimiento de los imperativos populares; es decir, del programa político, entendido como un contrato entre electores y elegidos. La violación de esta responsabilidad tendrá como consecuencia la posibilidad de revocación directa del mandato y, en casos graves, consecuencias penales. La ley limitará los márgenes de gastos en las campañas electorales, garantizará la igualdad de oportunidades de todos los candidatos e impedirá la intromisión de cualesquiera poderes fácticos en los procesos electorales.

  7. El MSR propondrá alianzas estratégicas con todas aquellas naciones que, independientemente de su cultura, raza, religión o cualquier otra consideración, hayan levantado un baluarte contra el imperialismo norteamericano y la implantación del mercado mundial. Europa tiene en Iberoamérica y el Tercer Mundo a sus aliados naturales. De lo anterior se desprende que la postura política del MSR es resueltamente contraria a la existencia de la OTAN, institución que denunciamos como instrumento del imperialismo yanqui para ejercer su dominio mundial. La supervivencia de la República Social en un país de las dimensiones de España dependerá de la evolución de las fuerzas nacional-revolucionarias y antiimperialistas en el resto del mundo. Estas circunstancias marcarán de manera decisiva las directrices concretas que el MSR pueda plantearse como inherentes a su acción política, condicionando las políticas internas a los imperativos de la presión exterior.

  8. El MSR apuesta por una profunda reforma de las Fuerzas Armadas, orientada a un cambio en nuestra doctrina militar, a la modernización de las estructuras y al desarrollo de medios tecnológicos y armamentísticos de alto poder disuasorio. Dicha reforma combinará elementos de profesionalización, a efectos de lograr una eficacia óptima, con una socialización del Ejército, potenciando las milicias populares y el sentido de responsabilidad hacia la defensa de la Patria.

SOCIALISMO

  1. Tras la caída del comunismo y la debacle histórica de la izquierda, el capitalismo entra en su última fase de expansión: mundialización de los mercados, globalización económica y retroceso de los derechos sociales y laborales conquistados por los trabajadores tras casi dos siglos de luchas. Las consecuencias de las políticas de ajuste neoliberales y su extensión a nivel mundial agudizarán las contradicciones del capitalismo, incapacitado como modelo para ofrecer soluciones globales: fractura Norte-Sur, retorno de la luchas de clases, catástrofe ecológica, poder de las multinacionales, oleadas migratorias, inestabilidad de los mercados financieros, etc. El MSR considera que dichas contradicciones sólo pueden resolverse desmontando el capitalismo liberal y sustituyéndolo por un modelo socioeconómico de signo radicalmente contrario basado en el concepto de Socialización.

  2. La Socialización se fundamenta en el principio de que los intereses de la comunidad nacional-popular están por encima de los intereses particulares de los individuos y los grupos. En consecuencia, la Socialización implica la supeditación de lo económico a lo político, la dirección política de la economía nacional a través de la planificación, la transformación de las formas de propiedad y la consideración del Trabajo como servicio a la Nación y generador de los derechos políticos.

  3. El MSR procederá a la nacionalización de todos los sectores industriales y financieros estratégicos así como de los servicios indispensables para la comunidad y cuyo control político directo resulte vital para los intereses de la Nación y, en general, para el desarrollo del proceso revolucionario dirigido a desmontar el sistema capitalista y sus consecuencias sociales.

  4. El MSR propone una transformación radical de la empresa y de la posición de los trabajadores en el seno de la misma. La empresa debe ser "socializada", atendiendo a la directa participación de los trabajadores en su gestión.

  5. Estos fines se realizarán modificando la estructura de los consejos de administración de las empresas, tomando la forma de sociedades de capital, en las cuales deberá incluirse, con derechos y deberes iguales a los representantes del capital, una representación electa de los trabajadores de la empresa. Para las empresas individuales o que no revistan la forma de sociedades de capital, la representación de los trabajadores dependientes deberá asegurarse en forma apropiada.

    Los representantes de los trabajadores participarán con pleno derecho en todas las deliberaciones y decisiones inherentes a la gestión de la empresa, y asumirán, en igualdad con los representantes del capital, los deberes organizativos y dirigenciales que pueda preveer la organización de la empresa.

    La empresa socializada en forma societaria tiene un "jefe", designado por el consejo de administración. En otras empresas socializadas el "jefe" puede ser el mismo empresario individual. En todo caso, el jefe de empresa es responsable de la gestión de la empresa acorde con la planificación del programa económico nacional.

    La socialización interesa a todos los sectores del proceso productivo, agrícola, industrial, comercial y financiero, y su objetivo es superar en el seno de la sociedad el predominio del capital y de la propiedad privada de los medios de producción insertándolos en el proceso de participación del trabajo en la gestión de la empresa y en la organización programada del proceso económico en su conjunto. La propiedad, en otros términos, debe ser entendida como uno de los elementos del proceso productivo y no como el árbitro entre este y el trabajo, en todas sus expresiones: manual, técnico, intelectual; como un elemento importante y no como objeto de una relación de subordinación y explotación.

  6. El MSR entiende la producción económica no como un programa elaborado por los organismos burocráticos e impuesto desde lo alto al mundo de la actividad económica, sino como resultado del concurso y de la participación de todos los actores del proceso productivo.

  7. En la organización del Estado deberá estar, por ello, prevista la formación de un conjunto de órganos representativos que, partiendo de la empresa socializada, elaboren en varios niveles territoriales el programa en el cual deberá transformarse mediante su actividad el sistema económico de la producción y de la distribución.

    Los programas sectoriales y territoriales deberán estar coordinados y resumidos en un plano nacional según la obra de un órgano central representativo de todos los actores del proceso económico: el Consejo Nacional de la Economía.

  8. La estructura administrativa y política del Estado también deberá adecuarse conforme a la nueva realidad de una colectividad socializada.

  9. El MSR sostiene que la verdadera democracia no se realiza a través de las organizaciones de los partidos y en la forma ilusoria y mixtificante de la expresión periódica de un voto por parte de unos ciudadanos considerados como átomos en su individualidad indiferenciada.

    La verdadera democracia debe consentir al ciudadano, en cuanto trabajador y productor, la participación orgánica continua en el proceso decisional a todos los niveles.

    Paa este objetivo es necesaria la formación de órganos representativos, expresión de las categorías sociales en todas sus formas: económicas, culturales, profesionales, en razón de las respectivas funciones en el cuadro de la colectividad, y en grado de regular la vida bajo esta nueva luz de las necesidades reales, de los intereses concretos y de las posibilidades efectivas.

  10. El MSR propone una profunda transformación del mercado laboral tendente a la supresión del mismo y la consecución del pleno empleo, la cual incluye las siguientes medidas:

  11. — Reducción de la jornada laboral hasta las 35 horas semanales y prohibición de las horas extras.

    — Extensión de la cobertura por desempleo y reforma radical del Instituto Nacional de Empleo para convertirlo en la institución universal dedicada a la oferta del empleo.

    — Todos los parados dedicarán su jornada de trabajo a actividades sociales y cívicas de servicio a la comunidad canalizadas a través de los sindicatos.

    — Prohibición de las ETT’s y reducción de las posibilidades de contratación temporal.

    — Promoción de la igualdad de la mujer en todos los ámbitos sociales, incluido los laborales, de acuerdo con el principio "a igual trabajo, igual salario".

    — Protección de los colectivos más desfavorecidos como los minusválidos y los marginados.

    El Estado nacional-revolucionario perseguirá de forma implacable cualquier forma de explotación que no respete los derechos de los trabajadores.

  12. El MSR considera que la tierra debe ser propiedad de quienes directamente la trabajan, por ello propugnamos el encauzamiento progresivo hacia una auténtica Reforma Agraria Integral y la imperiosa obligación de dignificar al trabajador del campo y aumentar su calidad de vida. Para ello, es necesario designar las áreas cultivables y habitables de nuestro territorio para poder perfilar las unidades económicas de cultivo, expropiando las fincas sin explotación o con explotación deficiente, nacionalizando la riqueza forestal, fomentando la investigación y el desarrollo tecnológico y protegiendo las empresas comunitarias y autogestionarias. La finalizad última es la integración del ciudadano en su entorno natural, fruto de una conciencia ecológica integral y una raíces culturales que han conformado nuestro ser como pueblo.

  13. La crisis ecológica, al igual que los problemas de la drogadicción y el crimen organizado, pertenecen a la esencia de la sociedad de consumo construida sobre pautas culturales de carácter hedonista, individualista, materialista y economicista. Desde el MSR consideramos que las presiones sociales promovidas por el ideario de la "felicidad", cuya raíz no es económica sino axiológica, es el origen de las fuerzas que orientan al capitalismo en la dirección de producir unos determinados bienes destinados a las masas, en lugar de hacerlo en la dirección que beneficie a la comunidad entera. Esto produce unas relaciones entre la sociedad y el medio natural en las que el hombre no opera como una entidad racional, sino como una plaga o una catástrofe natural carente de espíritu. El MSR entiende que la preservación de la Naturaleza implica la supresión de la sociedad de consumo como estructura social objetiva y como sistema de valores subjetivo, y la definición de un ecologismo integral alejado de las utopías felicitarias progresistas y más próximo a la realidad de la existencia humana.

  14. Vivimos en una sociedad que se dirige irremediablemente hacia una comunidad de ancianos debido al alarmante descenso de la natalidad. Por ello, el MSR incentivará a las familias con hijos mediate exenciones fiscales, ayudas directas, gratuidad de determinados servicios, salario social para el miembro de la pareja que realice las tareas domésticas y se dedique al cuidado de los hijos y, en definitiva, todas aquellas medidas que favorezcan la recuperación demográfica de nuestro pueblo. De la misma forma, se impulsarán iniciativas que garanticen la igualdad de derechos y el respeto social hacia las madres solteras, existiendo para éstas una cobertura social de carácter especial adaptada a sus circunstancias.

  15. El MSR defenderá el modelo público de Sanidad y tenderá a su implantación universal de forma que pueda alcanzar a todos los miembros de la comunidad. Velará por la mejora de la gestión de los centros, el control de los productos farmacéuticos para evitar el lucro de las empresas del ramo a costa de la salud de los ciudadanos, el incremento de las partidas destinadas a investigación y, sobre todo, la elaboración de un gran Plan Nacional de Salud basado en la medicina preventiva. Esta filosofía de servicio a la comunidad se extenderá a todas las esferas de la Seguridad Social.

  16. El MSR considera que el Estado deberá tener en la educación una de sus misiones más importantes. Para ello propugnará una profunda reforma de la institución escolar tendente a potenciar la formación ética integral de la persona y la revalorización de la figura del maestro y del profesor, concebidos como depositarios de los valores comunitarios que han de ser transmitidos a las futuras generaciones. Propugnamos un modelo educativo integral, público y de carácter laico, que atienda a todos los factores de la formación: educación cívica, física, técnica, la cultura clásica, las humanidades, las artes y todas aquellas materias que sirvan para proveer al alumno de una amplia cultura general que contribuya a su formación integral como persona. La enseñanza será gratuita en todos los niveles, seleccionando a los estudiantes de acuerdo con su capacidad y respetando la igualdad de oportunidades. Se revalorizará la Formación Profesional para que facilite al estudiante su incorporación al mundo del trabajo, obligando a las empresas a adaptar su formación a los planes oficiales para permitir a los trabajadores la consolidación de sus estudios.

  17. El sistema capitalista mundial en su fase actual ha forzado una serie de movimientos migratorios masivos, provenientes de las zonas más desfavorecidas del planeta hacia nuestro continente. La escasez de los recursos más elementales para subsistir y la promesa de un paraiso inexistente animan este fenómeno. El producto final no es más que una nueva versión de la esclavitud, donde una serie de empresarios criminales aprovechan la indefensión legal del inmigrante para explotarlo. Las consecuencias conllevan asimismo el desarraigo y el consiguiente choque cultural que perjudica, tanto a nuestra identidad cultural y nacional, como a la de los propios inmigrantes. El MSR, que entiende el racismo y la xenofobia como purulentas secreciones de la mentalidad burguesa, considera que es preferible que cada cultura se desenvuelva dentro de su ámbito natural y se opone a eso que eufemísticamente se ha dado en llamar "sociedades multiculturales". Europa deberá colaborar resueltamente en el desarrollo del Tercer Mundo mediante la intervención política, las ayudas económicas y la formación necesaria para permitir que todos los pueblos que lo componen puedan vivir dignamente y así evitar el drama humano de la inmigración.

  18. Para acometer esta ingente tarea, el MSR llama a grandes sectores de la población española, especialmente a los trabajadores y a los jóvenes, al compromiso y a la acción. El respeto a nuestro pasado glorioso, la oposición a la decadencia actual y la responsabilidad con las generaciones venideras deben ser suficientes para animar ese compromiso. El mundo que vivimos representa una anormalidad promovida por la ideología burguesa, la subcultura izquierdista de la trangresión y el individualismo sociológico en todas sus versiones, tanto liberal como libertaria. Es un mundo que forma parte de la crisis de transformación y liquidación final de la sociedad tradicional europea. La Europa del futuro debe tomar conciencia de sus valores auténticos, ligados a la espiritualidad tradicional de nuestros pueblos, para llevar adelante la realización del proyecto histórico iniciado con Grecia y Roma y edificar al fin, una sociedad justa fundada en los principios de la libertad política (democracia), la racionalidad cultural (ciencia y filosofía), el progreso económico (socialismo y tecnología) y el servicio a la Nación (Estado).


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